La viña crece al pie de la bodega diseñada específicamente para vinificar por gravedad. Cada marzo, los racimos de uvas inician un recorrido natural a través de seis niveles, desde la molienda inicial hasta el embotellado, todo fluye sin artificios. Así nacen vinos que revelan el espíritu del terroir.
Situada en una alta lomada en Atos Pampa, cuenta con más de 22 años de historia. Fue plantada con selecciones masales provenientes de viñas con antigua carga genética: Malbec, Cabernet Sauvignon, Sauvignon Blanc, además de pequeñas parcelas de Pinot Noir, Chardonnay, Cabernet Franc y Merlot.
La altitud y la proximidad al filo de la sierra generan una marcada amplitud térmica, de entre 15 y 25 °C durante la maduración fenológica, lo que favorece la sanidad vegetal, la preservación de la acidez (bajos pH), la presencia de taninos firmes y la acumulación de precursores aromáticos.
Para maximizar la disponibilidad de suelo y sol para cada vid, se emplea un sistema de conducción en espaldera alta, con una baja densidad de plantación: 2.600 plantas por hectárea.
Adaptadas al clima de altura, con sequías prolongadas en ciertos años, las vides han desarrollado la capacidad de profundizar sus raíces en busca de humedad, alcanzando pocos metros en la roca alterada. Esta adaptación permite el cultivo en secano, recibiendo solo un riego invernal para mantener la humedad del perfil del suelo.
El manejo viticultura natural, con prácticas sostenibles y de mínima intervención. Estos y otros factores influyen directamente en la producción, que ronda los 1.500 kg/ha, lo que equivale a cerca de una botella por planta.
Curiosamente, zorros, jabalíes y pájaros también disfrutan de las uvas del viñedo. Su elección natural de los racimos más dulces y maduros nos señala, muchas veces, el punto ideal de recolección.
En la pendiente, junto al viñedo, la bodega implementa una delicada vinificación por gravedad a lo largo de seis niveles o escalones.
El proceso se inicia con la molienda y selección en el primer nivel, desde allí las uvas descienden a las vasijas de fermentación del segundo nivel, donde un sistema de pisoneo (pigeage) de movimiento helicoidal dinamiza suavemente el sombrero de orujo.
Los niveles tercero y cuarto albergan las vasijas de guarda, seguidos por la sala de barricas de roble francés y americano en el quinto, y culminando en el sexto con el embotellado y estiva. La mínima intervención y el respeto por los ritmos naturales revelan la singularidad de los vinos de nuestro pago.
Vendimia
La cosecha manual se realiza cada año durante la primera semana de marzo, en cajas pequeñas de 15 kg. Se llevan a cabo dos selecciones de racimos: la primera en la viña y la segunda en la bodega, garantizando que solo lleguen las mejores uvas a la bodega.
Vinificación por gravedad
Las uvas se despalillan y caen suavemente en pequeñas vasijas de entre 600 y 2.600 litros, donde comienza la fermentación con levaduras autóctonas. La fermentación maloláctica puede realizarse en barricas de roble o en vasijas de acero inoxidable, según el estilo del vino. La crianza se realiza en barricas de roble, combinando madera nueva y vieja, durante 12 meses para los vinos Reserva y 24 meses o más para los Gran Reserva. El embotellado se realiza de forma manual, con nuestra propia embotelladora, pudiendo decidir los momentos oportunos para el envasado de cada vino, manteniendo el control total del proceso.
Desde la viña hasta el embotellado, todo el proceso ocurre en origen. Cada botella refleja la memoria del paisaje, el paso del tiempo y el carácter singular de nuestro terruño.
Te invitamos a recorrer nuestros viñedos y bodega, donde la naturaleza y la pasión por el vino se encuentran. Vive una experiencia inolvidable entre las sierras de Córdoba.